¿Qué es el Ciclo de Vida de un Producto?

Tronco de árbol con hojas verdes

El ciclo de vida de un producto se estudia a través del Análisis del Ciclo de Vida, un procedimiento que permite examinar y evaluar los impactos ambientales producidos por un producto, servicio, proceso o actividad, desde la “cuna hasta la tumba”. Se trata de determinar el impacto del uso de recursos y las emisiones para poder llevar a la práctica estrategias de mejora ambiental.

Existen varias etapas del ciclo de vida del producto, y cada etapa tiene asociados unos inputs (materias primas y energía) y unos outputs (residuos y emisiones). Estas etapas son:

  1. Extracción de materias primas
  2. Producción
  3. Transporte y distribución
  4. Uso y consumo
  5. Reutilización y mantenimiento
  6. Reciclaje
  7. Gestión de residuos y retorno de estos materiales a la naturaleza

Podemos mencionar distintos ejemplos del ciclo de vida de un producto según el tipo de empresa, sector, producto, proyecto, actividad, etc. Los más habituales son los siguientes:

  • De la puerta a la puerta: considera únicamente las actividades del proceso productivo.
  • De la cuna a la puerta: considera desde la extracción y acondicionamiento de materias primas hasta el proceso productivo de la empresa.
  • De la puerta a la tumba: considera el proceso productivo de la empresa y abarca hasta la fase de gestión de los residuos.
  • De la cuna a la tumba: desde la extracción de materias primas hasta la gestión última de los residuos.
  • De la cuna a la cuna: considera el ciclo de vida completo del producto. Es la idea de cerrar el círculo, que forma parte de la propuesta de un sistema de Economía Circular.

En ONE OAK queremos contribuir a la eficiencia en el ciclo de vida de nuestros productos, por eso calculamos nuestro impacto ambiental a través de la medición de las emisiones de CO2 que supone el ciclo de vida de nuestros productos de la cuna a la puerta.

Por ejemplo, una esfera de reloj KVELL de ONE OAK, sin contar la correa, tiene un impacto ambiental (también llamado huella de carbono) de 74 gramos de CO2 equivalente. Esto incluye las emisiones de carbono de la extracción de materias primas, transporte de las mismas al lugar de fabricación y la propia fabricación. En cambio, una esfera tradicional de acero inoxidable, tiene una huella de carbono que ronda los 276 gramos de CO2 equivalente. Es decir, más de 3 veces y media el impacto ambiental de tu ONE OAK.

Con la compra de un producto ONE OAK plantamos un árbol, así le devolvemos al planeta más madera de la que usamos en la elaboración de tu reloj o gorra. ¿Te apuntas a reforestar con nosotros?

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